Laboratorio de Alhóndiga La Unión, a la vanguardia en seguridad e higiene del campo almeriense

Con un equipo de 13 profesionales, entre doctores, licenciados y técnicos de laboratorio, Alhóndiga la Unión cuenta con uno de los laboratorios más prestigiosos de la provincia. Al frente, María Martín.

Pionero en técnicas de autocontrol y centrado en alcanzar los máximos estándares de calidad para dar respuesta a las más altas exigencias de clientes y proveedores, el laboratorio de Alhóndiga La Unión está considerado como uno de los más prestigiosos de la provincia de Almería. Desde el año 2000, las instalaciones dirigidas por María Martín prestan servicio a los agricultores, colaboran con instituciones y multinacionales e invierten en últimas tecnologías. Conocemos a fondo prioridades, técnicas, equipo, servicios y proyectos del laboratorio.

-¿Quiénes pueden analizar sus productos aquí? Nuestras instalaciones están pensadas para todos los agricultores que confían a Alhóndiga La Unión la comercialización de sus productos, en especial aquellos que se agrupan bajo nuestro sistema de gestión de calidad Global Gap. A todos ellos, sin coste alguno, La Unión pone a disposición su laboratorio.

-Además de los controles fitosanitarios, ¿qué otros análisis realizáis? En 2008 y 2009 se implantaron los laboratorios de análisis agronómicos y microbiológicos, respectivamente. Con esto ofrecemos un servicio completo desde nuestros productores a nuestros clientes. El laboratorio agronómico es esencial para incrementar la productividad, calidad y seguridad de los cultivos de los agricultores, y desde el laboratorio de microbiología velamos por la seguridad e higiene tanto en las aguas de riego como en los almacenes de manipulado propios.

-¿Qué equipo y con qué dotación contáis? Actualmente el laboratorio cuenta con 13 profesionales, entre doctores, licenciados y técnicos de laboratorio. A través del programa Ícaro hemos suscrito convenios con Universidades y contamos con colaboraciones formativas entre institutos de la provincia. Desde sus inicios, la política del laboratorio se ha centrado en formar al personal en prácticas como si fuese parte de nuestro equipo. El objetivo es crear la cantera de candidatos aspirantes a posibles puestos vacantes. Tenemos como socio tecnológico preferente a la compañía multinacional Bruker, una colaboración que nos ha llevado a incorporar nuevas tecnologías. El laboratorio, actualmente, dispone de equipos de cromatografía de gases y líquidos Triple Cuadrupolo de última generación que permiten controlar más de 380 plaguicidas repartidos entre nuestros diferentes métodos de análisis, así como de equipos de cromatografía iónica e ICP que hacen posible las determinaciones analíticas de cationes, aniones y metales pesados.

-Además de para los agricultores, ¿realizáis trabajos o colaboráis con alguna institución o Administración? Sí, en los últimos tiempos se han establecido líneas de investigación y desarrollo englobadas en diferentes programas. Colaboramos con instituciones como Tecnova o la estación experimental de Las Palmerillas, de ámbito provincial; Cidaf, en la órbita de la Universidad de Granada; Aimplas en Valencia o Tecnalia en el País Vasco. Y todo ello con el fin de crear valor para el agricultor.

-¿Qué ensayos estáis realizando en las fincas experimentales de La Unión? Estamos evaluando la posibilidad de desarrollar parte de uno de los proyectos de I+D+i en nuestra finca comercial, en concreto el proyecto que desarrollamos con Hispatec y Nazaríes, empresa de la Universidad de Granada; aunque este punto se encuentra en fase de análisis todavía.

-De los muchos logros conseguidos, ¿alguno a destacar? No sé si es un logro pero me siento muy satisfecha de formar parte de un equipo muy familiar y de que, gracias al esfuerzo conjunto y a la predisposición de Alhóndiga La Unión a facilitar todo el equipamiento que garantiza la seguridad alimentaria, estamos considerados como uno de los laboratorios más prestigiosos de la provincia. A pesar de no estar vinculado a instituciones o administración alguna, el laboratorio nunca se ha acotado a unas tecnologías y equipos determinados; apostamos por la renovación continua de equipos para asegurar la calidad y exigencias de los clientes evitando alertas sanitarias, y si las hubiera controlarlas.

-¿Qué tipo de certificaciones ofrecéis y por qué es importante tenerlas?

Desde el 2006 estamos certificados bajo la norma UNE-EN ISO/IEC 17025. Con ella garantizamos la fiabilidad y trazabilidad de nuestros resultados. Afirmamos con rotundidad que son muy exactos, precisos y, sobre todo, reproducibles. Hoy día es fundamental esta acreditación para llegar a mercados tanto nacionales como internacionales.

-¿En qué proyectos a corto plazo estáis trabajando ahora? Actualmente uno de nuestros objetivos es la autorización por parte de la certificación alemana QS en el sector de Laboratorios de residuos de plaguicidas. Además, el de incluir, en nuestro alcance de acreditación, un nuevo método para la determinación de la familia de plaguicidas de ditiocarbamatos en frutas y hortalizas.

 

 

FUENTE: Almería 360.