Polinización natural con abejorros y abejas: todo lo que debes saber (Incluye eBook)

En esta ocasión Manuela Sánchez, del departamento de Calidad Alimentaria de Alhóndiga La Unión, os quiere hablar sobre los sistemas actuales de polinización natural mediante el uso de insectos polinizadores.

En este eBook te encontrarás con la guía definitiva que necesitas para realizar una polinización eficiente: especie de polinizdor recomendada para cada cultivo, número de colmenas por superficie, necesidades de cada colmena y por último trucos y consejos para realizar una polinización eficaz.

Puedes descargar el libro digital en PDF haciendo click en el icono que hay debajo de la imagen de portada, donde se encuentra el artículo completo con imágenes, explicaciones y una parte final con trucos y consejos para realizar una polinización eficaz.

¿En qué cultivos se recomienda el uso de colmenas de polinizadores naturales?

Los estudios sobre el uso de abejas y abejorros en polinización de diferentes cultivos muestran cómo mejoran la calidad y la cantidad del cuaje de los frutos, a la vez que permiten reducir considerablemente el uso de productos químicos utilizados con este mismo fin. Por ello, recomendamos el uso de polinizadores naturales en todos los cultivos.

A continuación en las siguientes páginas repasaremos las particularidades de los diferentes tipos de cultivo, qué especie de polinizador se recomienda para cada uno y cuál es el número de colmenas por superficie invernada recomendado en cada caso.

En el documento en PDF  encontrarás trucos y consejos que te ayudarán a mejorar la polinización en tu invernadero y a ahorrar sus costes asociados.

Tomate

Para llevar a cabo la polinización de la flor del tomate, es necesario hacerla vibrar para que así caiga el polen. Por ello, los abejorros son los polinizadores naturales ideales para este cultivo debido a su tamaño y potentes músculos del vuelo. En su visita a la flor, los abejorros se cuelgan de la misma, cogiéndola con sus mandíbulas y haciéndola vibrar, lo cual produce el zumbido característico que solemos escuchar en fincas de tomate. Este tipo de flor no contiene néctar, por lo que es necesario colocar colmenas provistas azúcar y agua.

Transcurridos unos días desde la polinización, aparecen unas marcas oscuras en la flor producidas por las mordeduras del polinizador durante dicho proceso (se puede apreciar en la imagen de la izquierda), lo cual es uno de los mejores indicadores para el agricultor de que las flores están siendo visitadas por el mismo y por lo tanto sus cultivos se están polinizando de manera adecuada.

En ocasiones, si se da una alta presión del polinizador sobre la flor y se deteriora su fondo, pueden aparecer manchas en el fruto, como sucede a veces en el cultivo del tomate cherry. El número óptimo de colmenas depende de la variedad de tomate sembrado: para tomates tipo daniela o ensalada, se recomienda una colmena por cada 2.000 m2, mientras que para tomate cherry, una colmena por cada 1.500 m2.

Calabacín

En este tipo de cultivo, la práctica de la polinización natural está menos extendida, tal vez por la dificultad que conlleva, al no estar presentes en todas las fases del cultivo las flores masculinas. Sin embargo, se pueden reducir los tratamientos químicos como el conocido “dar el porro”, sustituyéndolo por polinizadores naturales, combinados con inductores del cuaje sin ANA+ANAMida.

En comparación con otros tipos de polen, el grano de polen de la flor de calabacín es muy grande y poco pegajoso, lo que hace que el abejorro sea la mejor opción entre los diferentes polinizadores naturales.

Al visitar la flor, los granos de polen se quedan adheridos a su cuerpo, gracias a los pelos de su cuerpo. Cuando intenta limpiarse y colocar el polen en sus patas para transportarlo, éste cae debido a su gran tamaño y poca capacidad de adhesión.

Por ello, el polen no es transportado a la colmena para alimentar el nido y debemos añadir alimento a la colmena para permitir su desarrollo natural.

Habitualmente se le añade polen de otras especies, e incluso algunas casas comerciales suministran este polen como alimento para colmenas. Se recomienda colocar una colmena por una superficie aproximada de 1.000 m2.

Pimiento

El uso de polinizadores naturales en pimiento permite obtener frutos más consistentes y con mejor formación del casco, debido al mejor reparto de las semillas en el fruto. Esto  se traduce en una mejor calidad del fruto.

El polinizador natural más recomendado para pimiento es el abejorro debido a su tamaño y potencia de vuelo.

Este cultivo presenta flores con néctar y polen. Para determinar la actividad del polinizador, podemos observar la cantidad de polen que hay en los estambres y estigma de la flor. La presencia de polen sobre el estigma nos indica una polinización efectiva. El número de colmenas de abejorros recomendado es de una por cada 1.500 m2.

Pepino

En el caso de variedades de pepino partenocárpias, como es el caso del pepino Almería, no es necesario el uso de polinizadores.

Sin embargo, en las variedades de pepino que presentan flores femeninas y masculinas como el “pepinillo” sí es necesaria esta polinización, que puede llevarse a cabo con abejas o abejorros.

En el caso de los abejorros, el número de colmenas recomendado es de una por cada 1.500 m2 de superficie.

Berenjena

Las flores de la berenjena no producen néctar, por lo que es indispensable la colocación de colmenas con reserva de agua con azúcar en este cultivo. Igualmente, es un cultivo en el que las colmenas con abejorro como polinizador natural son más efectivas

Al igual que sucede con el tomate, pasados unos días tras la polinización aparecen marcas de las mordeduras del abejorro en la flor, lo cual nos indica que las flores están siendo visitadas por el mismo. El número de colmenas recomendado es de una por cada 2.000 m2.

Melón y sandía

Dependiendo del cultivo y variedad del que se trate, las colmenas se introducen en la finca transcurridas unas 6-8 semanas después del trasplante.

Esta polinización se lleva a cabo sobre todo con la introducción de colmenas de abejas, durante aproximadamente dos semanas. En este período, las abejas visitan y polinizan todas las flores.

Debido a las altas temperaturas alcanzadas en horas punta en el interior del invernadero, se recomienda la colocación de recipientes de agua con piedras puestas en su interior para permitir que las abejas se posen y evitar su ahogamiento.

En el caso de los abejorros, las colmenas deben disponer de una reserva de agua con azúcar, ya que el néctar en ocasiones no es suficiente.

Los abejorros, a diferencia de las abejas, no cuentan con un sistema de comunicación entre individuos que les permita transmitir la calidad del polen o distancia al mismo.

Aunque pueda parecer lo contrario, éste es un hecho positivo, puesto que saldrán de la colmena en busca de polen aun cuando las condiciones no les sean propicias, y continuarán en el cultivo mientras haya polen.

Por ello, se recomienda utilizar ambos tipos de polinizadores en un mismo cultivo, ya que pueden asegurar un mejor cuaje del cultivo.

Sin embargo, también se recomienda la colocación de los diferentes polinizadores lo más alejado posible, para evitar de este modo la competencia por el espacio y el alimento.

En cuanto al número de colmenas recomendado en melón y sandía, lo habitual es cubrir una hectárea con 4 o 5 colmenas de abejas. Sin embargo, en variedades como el melón categoría, donde interesa un cuaje más rápido, se suele utilizar un número de colmenas de abejas mayor.

Estas cifras podrán variar en función del estado del cultivo y de la colmena. En el caso de los abejorros, se recomienda colocar una colmena por cada 1.000 m2.

Pueden descargarse el PDF en este enlace:

PDF Polinización