Mónica Martín Pérez, integrante del Departamento Técnico de Alhóndiga La Unión desde 2006

“Nos adelantamos para garantizar la calidad y seguridad alimentaria de nuestras hortalizas”

Mónica Martín Pérez es Ingeniero Técnico Agrícola. Vive en El Parador, en el municipio de Roquetas de Mar. Está casada y la gastronomía, donde no faltan las hortalizas, es una de sus aficiones. En su tiempo libre le gusta tomar el sol en la playa, algo que hace “siempre que puedo”. Su tiempo libre es también momento de conversación con sus amigas. Mónica, además, forma parte del Departamento Técnico de Alhóndiga La Unión desde 2006.

Ha pasado una década desde que comenzara su labor en La Unión dedicada a buscar solución a las dificultades de cultivo a las que tienen que hacer frente los agricultores. Esto la convierte en la veterana del amplio equipo técnico que hemos ido organizando con el paso de las campañas agrícolas. Y su experiencia se demuestra ahora en esta entrevista.

Si echa la vista atrás, ¿qué recuerdos tiene de su primer contacto con la horticultura?

La horticultura ha evolucionado muchísimo desde que empecé. Recuerdo las enormes ganas de poner en práctica en el campo los conocimientos adquiridos en la universidad. En mis comienzos me encontré una agricultura dependiente del masivo uso de fitosanitarios, pocas empresas en Almería contaban con normas de calidad, y la mayoría empezaban a adaptarse a ellas y no se tenía tanto en cuenta los derechos de los trabajadores del campo ni los riesgos laborales.

Sin duda, nuestra agricultura ha evolucionado en las últimas décadas adaptándose a las preocupaciones y gustos de los consumidores. Según su experiencia, ¿en qué medida ha evolucionado la atención que prestan los agricultores para garantizar la seguridad alimentaria de su producción?

El agricultor, al darse cuenta de la importancia de la seguridad alimentaria, ha ido incorporando su producción a la lucha integrada, reduciendo en gran medida el número de tratamientos fitosanitarios. Está siempre al día de los cambios en la normativa de materias activas fitosanitarias permitidas, utiliza en la medida de lo posible productos con un plazo de seguridad bajo, productos compatibles con los insectos auxiliares y el medioambiente y siempre realiza los tratamientos a través de la consulta a un técnico, guardando los plazos de seguridad establecidos desde el tratamiento hasta la recolección.

Usted ha visto poner en pie el departamento técnico de Alhóndiga La Unión, al que se han ido incorporando medios y recursos humanos para satisfacer las necesidades del mercado y dar respuesta a los agricultores. Como especialista, ¿qué nivel se puede considerar que ha alcanzado este departamento?

El departamento técnico de La Unión ha evolucionado mucho durante estos diez años. El agricultor ha ido consultando y teniendo en cuenta cada vez más al técnico en todo tipo de cuestiones, desde marcos de siembra, variedades adaptadas a diferentes épocas del año, tratamientos, abonados, manejo de insectos auxiliares, realización de pedidos de semillas, contratos con empresas de riesgos laborales. Este departamento realiza una guía de productos fitosanitarios recomendados y permitidos por la legislación que sirve de base para los tratamientos del agricultor y guía para el laboratorio de La Unión. Así poco a poco este departamento se ha ido convirtiendo en uno de los pilares de la empresa, siendo el primer eslabón que se encuentra el agricultor en su relación con La Unión. Cada uno de los compañeros que he tenido durante esta década ha ido aportando su granito de arena a lo que es hoy día el departamento. El departamento ha adquirido un muy buen nivel y siempre es susceptible de muchos más cambios que lo hagan cada día mejor.

Alhóndiga La Unión lleva dos décadas comercializando productos hortícolas destinados a los mercados español y europeo. En este tiempo ha incorporado controles bajo estrictas normas que garantizan la seguridad alimentaria. ¿Calidad, producción y seguridad son valores equilibrados en las hortalizas que se comercializan hoy en día?

Si, cada vez el cliente de Alhóndiga La Unión se ha vuelto más exigente en cuanto a calidad de producto, volumen de producción y sobre todo la seguridad alimentaria. Pienso que nuestra empresa es puntera en cuanto estos controles. No creo que me equivoque en afirmar que es una, si no la que más, que puede asegurar al cliente la calidad y seguridad de sus productos. Nuestro laboratorio y el departamento de calidad en colaboración con el departamento técnico, hacen una gran labor conjuntamente para llevar a cabo este fin.

Buena parte de su labor consiste en la atención técnica a pie de campo, solucionando las dificultades de cultivo que puedan aparecer. Esto mantiene a los técnicos en permanente contacto con los agricultores, y sin duda es una forma rápida y eficaz para detectar cualquier incidencia, ¿no es cierto?

Si, el agricultor cada vez más nos confía sus dudas y problemas, a los que intentamos darles solución de la forma más rápida posible. Lo hacemos tanto vía telefónica desde el departamento como directamente en el campo. Tenemos para ello un horario ininterrumpido en plena campaña que va de las 8 de la mañana hasta las 7 de la tarde. En momentos puntuales de la campaña se amplía este horario hasta las 9 de la noche para ofrecer el mejor servicio a los agricultores. Cada vez más, el técnico ha ido anticipándose a los problemas del agricultor, evitando problemas de calidad o seguridad alimentaria en la empresa.