Entrevista a Antonio Marquez, responsable del centro de San Isidro de La Unión

Vinculado durante los últimos 18 años al sector agrícola de la provincia de Almería, desde el pasado mes de octubre Antonio Márquez lleva las riendas –junto a Federico Ramírez– del centro del Grupo Alhóndiga La Unión en San Isidro, que ha abierto un nuevo punto de recogida en Antas.  Nacido en el seno de una familia de agricultores de Níjar, Márquez cuenta en la actualidad con 6,5 hectáreas propias y entiende que su principal misión como dirigente es repercutir al máximo en el agricultor.

¿Cómo han acogido los agricultores a Alhóndiga La Unión en San Isidro?

La verdad es que muy bien. Mis padres son de Campohermoso y yo me he criado en el Campo de Níjar. Conozco a mucha gente y puedo asegurar que la acogida ha sido bastante buena. Prueba de ello es que aún no hemos llegado a los siete meses desde que nos instalamos y ya hemos superado los diez millones y medio de kilos.  Se han cumplido con creces las expectativas que teníamos cuando abrimos.

¿Cuál es el principal producto que estáis comercializando en este centro?

Prácticamente todos los productos que se cultivan en Níjar, pero sobre todo calabacín y tomate de ensalada.

¿Qué diferencia encuentras entre los productos del Levante y los del Poniente?

En años como éste en los que el clima es muy similar, los productos son muy parecidos. Hombre, siempre se ha dicho que el tomate en el Campo de Níjar, Cabo de Gata o La Cañada, por las características del clima y organolépticas, suele ser un poco mejor, pero con las nuevas variedades que hay… En el Poniente también se cultiva buen género.

¿Cuál es la clave del éxito de Alhóndiga La Unión?

Llevo poco tiempo en la empresa pero me ha sorprendido que, siendo la número uno, está dirigida por personas muy sencillas, que no se creen superiores a nadie, que te atienden perfectamente, y, sobre todo, que tienen una filosofía que marca la diferencia: dar el mayor servicio al agricultor y mantener un trato muy cercano. Ahí empieza el éxito de Alhóndiga La Unión.

¿Qué ventajas encuentra el agricultor que trabaja con vosotros?

La ventaja es que cuando un agricultor tiene un problema siempre hay una persona que está para atenderla en el momento, sin que tenga que esperar. Otra ventaja es la económica. Trabajar para un ‘monstruo’ tan grande, ofrece al agricultor la seguridad de que la empresa va a cumplir económicamente. Aquí nuestros agricultores cobran semanalmente, pero podrían hacerlo cada día.

Para La Unión, la seguridad alimentaria ocupa un lugar importante. Como nuevo en la empresa, ¿lo has notado?

Mucho. No hay punto de comparación con la empresa en la que trabajaba anteriormente. Aquí la seguridad alimentaria y el control son importantísimos.  A parte de que pueda tener laboratorio propio, en La Unión el control de calidad se lleva a rajatabla. Nosotros podemos comprar más caro o más barato, pero hasta que no se realice el análisis del producto y se autorice desde la central, por la puerta no entra un kilo. Creo que hay muy pocas empresas que tienen ese servicio.

¿Cuál es la principal actividad de este almacén?

Durante los meses de exportación hemos manipulado mucho tomate rama. Ahora hacemos poca manipulación estamos dedicados a la recogida de género. Estamos recibiendo mucho calabacín y sandía, para dar servicio al agricultor.

¿En qué punto estáis de la campaña?

En nuestro empeño de dar servicio al agricultor nos encontramos con una campaña continua. Tenemos el centro abierto los doce meses del año. Ten en cuenta que el calabacín se puede sembrar en cualquier época del año y, por tanto, estamos recibiendo producto los 365 días del año. De hecho ahora mismo estamos recibiendo bastante calabacín. El tomate de ensalada también se recibe todo el año.

¿Qué proyecto tenéis en este centro?

La recogida de producto la tenemos siempre, lo que queremos es darle un plus a ese producto manipulándolo aquí. Para la campaña que viene tenemos ya líneas cerradas con supermercados y programas cerrados con clientes. No obstante, sólo llevamos siete meses abiertos y no nos ha dado tiempo a cerrar más.

¿Qué expectativas tenéis?

Bastante buenas. Cuando estás con La Unión, juegas en champions y con este equipo tienes muchas papeletas para ganar; y eso para nosotros se traduce en trabajo, trabajo y trabajo.

¿Cómo os llegan los agricultores para integrarse en La Unión?

A muchos los captamos, otros vienen recomendados por agricultores que ya trabajan con La Unión y algunos llegan cuando ven la silueta de la ardilla en el letrero de la puerta; el logo se ha convertido en un reclamo importante.

 

FUENTE: Almería 360